Un hito en medio de construcciones de una zona de desarrollo comercial. PACANA, un hotel con cuatro habitaciones organizadas en 3 niveles cada una con alberca y roofgarden propios y un restaurante, sobresale por su diseño poco convencional. A pesar de las limitantes del terreno, el proyecto logra integrar caracterísitcas ineudibles a resolver en todo proyecto como son la iluminación, la ventilación y la vegetación del entorno, fundamentales para este tipo de clima.
El envolvente del edifcio, el elemento más distintivo del proyecto, suaviza las cartelas de concreto que sostienen la construcción, al mismo tiempo que funge como quiebravistas para las futuras construcciones aldeñas.
El primer espacio público es el restaurante, envuelto en una celosía cerrada de madera y una techumbre a doble altura, flotando sobre una parte de la alberca para minimzar el peso de la compleja estrucutra que lo cubre.
El cuerpo de agua es el elemento conector y divisorio entre el área pública y privada del hotel.
Los acceso a las habitaciones, diseñados a manera de espejo, permite que se conserve la privacidad de los huespedes. Los tres niveles con que cuenta cada habitación se abren para siempre tener vistas hacia el exterior y aumentar la sención de amplitud dentro del espacio.
Una piel a base de cuerdas y dos anillos, no en forma concéntrica, ayudan a organizar las cuerdas de manera que dan vida y movimiento a algo inerte.